Junio de 2014
Número 20

Gracias por la ayuda que recibí durante estos diez años. Reveo los veinte números, vuelvo a abrirlos; en ellos encuentro milagros, voces raras, música perdida, amigos muertos cantando. Líneas de sol y sombra. El azar jugando en las palabras a reinventar el mundo. Miro hacia atrás y el tiempo dice que valió la pena, miro adelante y oigo la voz del tiempo llamándome. Por ello a partir de este número me aparto, cedo mi lugar al Poeta Horacio Benavides, que tiene la serenidad de la hierba y, en esta aldea aún desvelada, sé que lo hará mejor que yo.

José Zuleta

Junio de 2014
Número 20