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Julio de 2009 - Año 6, No. 13-14

 

HUMBERTO JARRÍN B.
(Cali, Colombia)

Poeta, cuentista, ensayista. Dramaturgo. Nacido en Cali. Su obra, junto con la de otros escritores de su generación, ha contribuido a la consolidación de una identidad literaria de la ciudad.

Graduado en Tecnología Eléctrónica y en Filosofía y Letras, ha cursado igualmente estudios de Física y de Ingeniería Eléctrica. Es Magíster en Literaturas Latinoamericana y Colombiana de Univalle.

Actualmente se desempeña como profesor tiempo completo en el Departamento de Lenguaje de la universidad Autónoma de Occidente.
Su obra, tanto en poesía como en cuento y teatro ha merecido varios premios y menciones.
Su más reciente producción Consta de dos libros en géneros distintos. El primero, es la obra titulada Péndulo de sangre, publicada por la universidad del Valle. La segunda está dedicada a los niños, se trata del libro ilustrado a todo color Non Plus Ultra Velocísimo.

 

DElTAS

uno se muere
para dejar lugares tibios,
las cosas a medio uso
impregnadas de un halo que huele y duele,
la nostalgia de un no-ser
que queda por ahí como cometa
en recuerdos fortuitos en la memoria de otros;

se muere uno
porque sabe que en ciertas noches
al corazón ya no le caben
más resonancias, concordias ni latidos:
el pecho ha deshojado en sangre
días, pieles, lluvias, materiales de dolor,

y nos vamos a imitar ríos,
a desembocar en otros seres,
en deltas de materia desecha,
nos vamos a un lugar que está
a no sé cuántos años oscuridad.

Se muere uno para lucirse ante los demás,
para confundirles por un rato
la rutina hecha de otras muertes,
o para que ensayen los que vienen
(¡didácticos!)
esto de vivir y poder perder.

uno se muere
para que los demás miren una silla,
una cama, una ventana, un cuarto
y no hallen nada,
para extraviar memorias
y pertenencias, para que los demás digan
luego de largas paradojas
y como si nada, que así es la vida
y que la vida
tiene
que seguir...

del libro Esa otra sed, en preparación

 

12

No se nos puede escapar el tiempo,
nuestras horas son de mariposa,
somos una eternidad de días
contados; la sangre se deshace
una vez concluido el allegro vivace,
cerradas sus sinfonías circulares.

47

Sed.
Y beberte a océanos.
Luz.
Y que me ilumines
a constelaciones.

 

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