La gotera

La juventud no acaba con la edad
sino con la certeza de algún daño.
Un joven no es piel tierna
ni una fuerza infinita, sólo es alguien
que en el fondo de sí se siente intacto,
alguien cuya esperanza
tiene menos de esfuerzo que de jarrón brillante.
La certeza contraria no se llama experiencia.
Se llama simplemente suciedad.

La muerte ensucia, mancha,
enloda tu zapato de verano,
captura tu tobillo saludable,
presume de tu pierna inmaculada.
La muerte es la gotera inaugural,
es un diente en el techo,
el oficio del lobo prematuro.
Cuando la muerte ajena empieza a hacerse propia
empieza la otra vida.
Otra mucho más breve.
Y mucho más cargada de deseo.

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Autor: 
Andrés Neuman
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