Teogonía

Escapo
de la fuerza con que las conjunciones
quieren unir los versos que se esconden
encima de mi mesa
tan vacía de ti
y a la vez, tan llena de piezas
de un oráculo falso
cuya profecía es siempre: carpe noctem.

Y yo siento
que escribo teogonía
(y no poesía) cada vez
que pienso
en la supremacía de su piel
inundando suavemente cada rincón,
como ese saxo impertinente
que rodea, desde el fondo de la calle,
dos labios inocentes que comparten
el tácito simulacro de quererse

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Autor: 
Gloria Castro Ballester
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