Tarde

Cuando estaba a punto de morir
mi cuerpo se puso alerta,
como cuando salgo de casa
sin billetera.

¿Qué me hace falta?
Pregunto buscando con la mano
en el bolsillo de la camisa
y me hace falta todo lo vivo
que no me acompañará
en esta tarde soleada.

Mi cuerpo en alerta por siempre
como cuando un pozo satisface
todos los deseos en el mismo instante,
—todas las monedas lo queman hasta secarlo—
y ofrezco mi respiración
a un tubito con forma de ave.
 
A lo lejos, detrás de la disputa
de voces múltiples, escucho un ruido
de  cabezas que se golpean.

Como un juego de billar americano,
jugado con personas por máquinas

Sección: 
Autor: 
Max Ritvo
Número: 
Traductor: 
Armando Ibarra