Plaza

La bella muchacha palpada por la herida
Se hace un acto vegetal.
Lo pregonan cebollas,
El pez que cambia de color esas
ovaladas venas de los muros,
El fraude de los nabos,
Y el ojo saliente que sangra en el sueño.
Esos dientes que parió nuestra sal
Junto a aves sin parpados.
Encantos de las molicies con mercados de sol.
La muchacha vuelve con cien heridas
En la mano, y los ojos voceando
El idioma de la verdura.

Autor: 
Julio César Arciniegas Moscoso
Número: