Vista con grano de arena

Lo llamamos un grano de arena,
Pero él no se denomina a sí mismo ni grano ni arena.
Está perfectamente bien sin nombre,
Bien sea general, particular,
Permanente, pasajero,
Adecuado o incorrecto.

Nuestra mirada, nuestro contacto, no significan nada para él.
No se siente ni visto ni tocado
Y aquello que nos sorprendió en el umbral de la ventana
Es sólo nuestra experiencia, no la suya.
Para él, no es diferente del aparecer de cualquier otra cosa.
Sin la certeza de que haya terminado de aparecer
O esté apareciendo todavía.

La ventana tiene una hermosa vista sobre el lago
Pero el paisaje no se ve a sí mismo.
Existe en este mundo
Carente de color o de forma,
De sonido, olor o dolor.

El fondo del lago existe des-fondadamente
Y su playa existe des-playadamente.
Sus aguas no se sienten a sí mismas ni húmedas ni secas
Y sus olas no se consideran como algo singular o plural.
Salpican sordas a su propio ruido
De piedrecitas ni grandes ni pequeñas.

Y todo bajo un cielo des-cielado por naturaleza
En el que el sol se oculta sin ocultarse en absoluto
Y se esconde sin esconderse detrás de una nube des-nubada.
Lo agita el viento y esa es la única razón
Por la cual sopla.

Pasa un segundo,
Un segundo segundo
Y un tercero,
Que son tres segundos sólo para nosotros.

El tiempo ha pasado como un mensajero con noticias urgentes.
Pero eso es un simple símil sólo para nosotros:
El personaje inventado, su prisa imaginaria,
Sus noticias nada humanas.

Sección: 
Autor: 
Wislawa Szymborska
Número: 
Traductor: 
Bernardo Gómez