Sobrevida

Sobre qué muerto estoy yo vivo.
Roberto Fernández Retamar

No soy culpable de ser sobreviviente,
fue el designio irrefutable de la Ley,
un sacro trasplante del espacio,
una contracción a través del túnel
hasta debutar en la escena sobre las primeras manos.

Noche tatuada en la semilla de la memoria.

El himen del viaje roto por mi cuerpo
situado en otro cuerpo
que se amputa en la carne, el llanto, la presencia
recorre sin remedio hasta el exilio
donde habitan los ancestros de mi sombra.

Ceniza que respiro junto al polvo.

Soy un tercio de otro tercio
o la parte más ínfima de un todo
que se extiende discontinuo por encima de una voz
que le habla al mundo de uno mismo
como si en realidad fuera el mismo
quien emigra a la ultra vida
para dejarme colocar mi letra en el testimonio
de los que mañana hemos muerto.

Hoy puedo ser bailarina, reina, gitana,
ser menos, ser otras, ser yo misma,
pero detrás de mis ojos
converge lo eterno con demasiadas
evocaciones
ajenas.

Tal vez por eso no me convenza de que existo
en mi propia vida.

Autor: 
Mireisy García Rojas
Número: