(infinitas puertas a la tristeza)

odio la ciudad
porque sus casas padecen una triste
humanización (escombros coloreados
de cálidos matices)

en la fotografía dominical
descubro mi imagen
con una risa de hinchadas venas
a contraluz

en la fotografía soy
una ridícula brizna para la memoria

entre la ciudad y mi fotografía
no hay grandes diferencias
apenas un Canímar
              un San Juan
              un Yumurí
e infinitas puertas a la tristeza

Autor: 
Karel Bofill Bahamonde
Número: