Gansos salvajes

Tú no tienes necesidad de ser bueno,
Tu no tienes que cruzar de rodillas el desierto, arrepintiéndote.
Solo tienes que dejar que el dócil animal de tu cuerpo
Ame lo que ama.
Háblame acerca de la desesperación, la tuya, y yo te contaré de la mía.
Mientras tanto el mundo sigue andando.
Mientras tanto el sol y los claros guijarros de la lluvia
Van surcando el paisaje,
Sobre praderas y hondos valles,
Sobre montañas y ríos.
Mientras tanto  gansos salvajes, arriba en el limpio cielo,
Se dirigen de nuevo a casa.
Donde quiera que estés, no importa que tan solitario,
El mundo se ofrece a tu imaginación,
Y áspero y excitante te reclama, como los gansos salvajes
Una y otra vez, anunciando tu lugar
En la familia de las cosas.
 

Sección: 
Autor: 
Mary Oliver
Número: 
Traductor: 
Bernardo Gómez