(equivalencias)

Puchita enseña las tetas por veinticinco centavos
en divisa
siempre hay quien esté dispuesto a pagar
por la visión de un par de tetas
por el áspero tacto que producen

hay que decir
que las tetas de Puchita
sucias
colgantes
no valen ese precio

para Puchita corren tiempos duros
no tuvo la sólida economía
basada en el intercambio socialista con el bloque soviético
que gozó su madre
quien se dejaba templar por los guagüeros
a cambio de cinco pesos cubanos
una gran fortuna
entonces

hay que decir
que la madre de Puchita
no pensó en el derrumbe
ni en el intercambio socialista
tan sólo en los cinco pesos extras
(apenas el equivalente al precio de las tetas de Puchita)
cuando sintió el primer vómito
subir hasta su boca

Autor: 
Karel Bofill Bahamonde
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