Exhortación del anciano venerable

Cuando suene el viento en los almendros,
te ha de conmover el caer de una hoja.
Y si eres inteligente,
has de comprender que el silencio de la tarde
tiene en algo la culpa de la caída.
Cuando cae una hoja
es como si cayera un hombre:
nadie se da por enterado.
Tú mil veces has caído
e inclusive,
hay días,
hay años
en que en ti mismo persiste la indiferencia.

Autor: 
Jáder Rivera Monje
Número: