Adioses

Así es como partes,
con las manos trémulas
sobre la barandilla
y dejando al mar tus ojos.

Atrás el puerto, alejándose,
volviéndose pequeño,
cada vez más pequeño,
hasta ser sólo un punto
visible para la memoria.

Partes así, con esa sensación
de quien ondula,
de quien navega
y se cansa.

Es larga la travesía
y asechan los naufragios,
pero Ítaca sigue en tu cuerpo
con su tibia piel,
su olor a café
y el aroma de los tamarindos.

Respira para ti, el mar,
aduéñate de cada tempestad
y cada trueno.

Llena tu paraguas de estrellas
y llega a cada nuevo puerto
con la sonrisa de una niña asombrada.

(para Zully)
Junio 5 de 2003

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Autor: 
Rafael Escobar De Andreis
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